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Nuestra historia y perspectiva

Quienes somos


Más de 20 años de compromiso con el audio y la música. Odyssey Audio es esencialmente una sucesión de German Acoustics, la compañía fundada por Klaus Bunge en 1988 que distribuía equipos de audio high end provenientes de Alemania. Un año más tarde German Acoustics empezó a importar los primeros amplificadores Symphonic Line. Al paso de los años German Acoustics fue exitosa en establecer a Symphonic Line como una real referencia en lo que a productos de audio de gama alta se refiere y logró crear una amplia y leal base de clientes para Symphonic Line.


A finales de los 90's se planeó fabricar una linea de amplificadores y preamplificador más eficientes en costo, de alta relación costo/beneficio o dicho de otro modo también de inmejorable alto valor de compra. Gracias a la larga y excelente relación con Symphonic Line fueron ellos quienes diseñaron para nosotros los circuitos para los nuevos productos, esencialmente los mismos diseños que usa Symphonic Line en algunos de sus productos bajo un enfoque de eficiencia, costos reducidos y las partes de alta calidad para lograr un producto sobresaliente a un precio inmejorable.


Debido a que German Acoustics se dedicaba únicamente a la importación OdysseyAudio.com inició como una compañía de desarrollo y fabricación así como importadora de Symphonic Line. De esta manera la nueva linea de amplificadores Stratos y preamplificador Tempest fueron planeados, desarrollados y fabricados en Indianapolis, Indiana, E.U.A. Como una sucesión lógica buscando extender el alcance beneficiando a más audiófilos en todo el mundo surgió el modelo Khartago que es un amplificador Stratos en un chasis diferente y de un poco menos potencia pero con la misma calidad y desempeño a un costo aún más accesible, numerosos análisis y premios ubican al Khartago y Stratos como puntos de referencia en desempeño, calidad y sonido, high end verdadero a un precio razonable, tan cierto y contundente lo anterior en 1990 como lo es aún en 2013. Con la misma lógica de desarrollo nuestra bocina Lorelei es un derivado prácticamente un gemelo del modelo Symphonic Line Legato. El preamplificador a bulbo Candela es un magnífico producto del que estamos orgullosos y que se planeó, desarrolló y fabrica completamente por nosotros. Así, posteriores desarrollos los muy refinados modelos en la linea Kismet han sido labor de ajuste, afinación y obsesivo cuidado con los detalles sobre el modelo base que es el Stratos. Todos los amplificadores comparten el mismo diseño de circuito con diferentes grados de capacidad en su fuente de alimentación, refinamiento en partes y circuito y tipo de chasis empleado. Nuestro más reciente producto, los monitores Kismet Reference son una magnífica muestra también de las capacidades propias que hemos desarrollado en Indianapolis. Ha sido un largo camino con el premio que es dejarle satisfecho y emocionarle con audio de alta calidad para hacer justicia a la música a costos razonables y con estupenda calidad de por medio.


Aunque nuestras actividades de diseño y producción tienen  un alcance multinacional y multicultural, abarcando tres continentes, nos enorgullece y procuramos mantener la ética de un pequeño negocio familiar, que de hecho somos. El hecho más importante y significativo para nosotros  es brindar un total y completo servicio de satisfacción al cliente en todo lo que hacemos y ofrecemos, antes y después de la venta.


Los productos Odyssey se fabrican en Indiana, E.U.A. y algunas partes específicas en Alemania.



Consideraciones sobre la industria, lo que hacemos y por que lo hacemos así.



En los últimos años hemos visto subir increiblemente el precio de los equipos de audio high end. En los 1980's un amplificador de $ 10,000 USD o un par de baffles de alrededor de $ 15,000 USD eran vistos como obscenamente caros y ultra-exóticos. Era difícil justificar estos precios en equipos de audio. Después de todo, este es un bello pasatiempo que nace presumiblemente de la pasión que todos sentimos por la música en sí.


Una década más tarde, nos encontramos con un panorama aún peor. Productos excesivamente caros se han hecho comunes, tal parece que casi todos los fabricantes en la industria están decididos a fabricar el equipo que sobrepase a todos los demás, que sea la frontera final sin importar su facilidad de venta y el precio para el consumidor. El mercado se ha vuelto loco, enfocando su estrategia en la base de consumidores ricos que solo conforman el 2% -5% de la población, (en USA). Mercado en el cual nosotros también competimos con los productos Symphonic Line. Tenemos que aceptar que mucho del refinamiento y elevado desempeño realizado por Symphonic Line así como por un puñado de otros fabricantes de clase mundial no puede realizarse por un precio menor. Los diseños de circuitos, partes y todos los componentes, así como la calidad de las partes y el trabajo prácticamente artesanal para su fabricación han alcanzado un increíble nivel de desempeño pero también un precio difícil de pagar.


Mientras el high-end de los equipos de precio accesible ha mejorado a grandes pasos, más y más fabricantes parecen abandonar el rango accesible del audio high-end en sí. Es sin embargo en este rango donde el verdadero espíritu del gusto y el amor por la música residen. Después de todo, la mayoría de las compañías de audio high-end para entusiastas en los años 1950's y 1960's tenían como objetivo lograr el mejor sonido del mercado al mejor precio posible. Los kits DIY (Do-It-Yourself) eran abundantes por aquellos días, nutriendo el gusto de los primeros aficionados al audio y la música. Desde entonces la calidad y el mercado en general han mejorado tremendamente. Podríamos incluso atrevernos a comparar este desarrollo como el que existe entre un Ford modelo T y los más nuevos, equipados y suntuosos vehículos actuales. El nivel de desarrollo ha alcanzado niveles que la gente no podía ni imaginar como posible hace algunas décadas.


La más importante experiencia al adquirir un equipo de audio (y cualquier bien o producto) es ese sentimiento de orgullo y satisfacción que nos genera. Si uno queda satisfecho con la calidad del producto que nuestro dinero pagó entonces el fabricante ha atinado al blanco. Si uno gasta decenas de miles de dólares por un súper sistema y aún así queda uno satisfecho, más aún entonces. Después de todo nosotros mismos sabemos esto a través del sorprendente sonido de los equipos Symphonic Line, la experiencia es embriagante. Sin embargo también vemos en el mercado una tendencia a relegar la pasión por la música y hacer de esto una vil y fría carrera tecnológica; carrera en la que el gusto y deleite musical se ven sustituidos por un despliegue tecnológico sin alma. Así y a diferencia de nuestro ejemplo automotriz, la gran mayoría de fabricantes de audio high-end han abandonado el verdadero y más grande mercado: el high-end de nivel accesible. (Vea nuestros comparativos en la página "Valor"). Lo que es peor, en los últimos diez años el mercado de audio se ha tornado una jungla. ¿ Quién puede siquiera mantenerse en las oleadas de nuevas compañías y productos que llegan cada año ? Cuando iniciamos había en general un sentimiento de camaradería y ayuda mutuo, un cierto enfoque "todos estamos en el mismo barco" o "todos amamos lo mismo". Pues bien, al paso de lo años, la inocencia se perdió, se percibe la tendencia de hacer cualquier cosa por sepultar a la competencia. Fabricantes y distribuidores harán cualquier cosa para realizar una venta y eliminar a como dé lugar a otros productos de la competencia para siempre. Nosotros creemos que esto es un error y que está mal, ya que debería haber espacio suficiente para una competencia libre y honesta. Este cambio de actitud en los últimos diez años es comprensible teniendo en cuenta los altos precios, cada venta se hace indispensable para sobrevivir en el reducido y sobre saturado sector del mercado en que enfocan su estrategia comercial. Muchas veces solo actuando con verdades a medias, estupideces e hipocresía en lugar de honestidad y buenos valores.


Uno puede preguntarse en qué nivel de precio (en lugar de nivel de desempeño por subjetivo al evaluarse), el verdadero audio high end empieza. Uno podría preguntarle a 10 personas diferentes y lo más seguro es que tendríamos 10 opiniones distintas. Mientras seguramente la mayoría coincidirían en que una radiograbadora, un reproductor portátil o un reproductor/computadora MP3 se quedan lejos del santo grial, de todos modos disfrutan su música con estos equipos. Los amantes de la música coincidirán que un sistema que genere una escucha satisfactoria, si no adictiva, tiene que ser considerado el verdadero objetivo. Siempre se trata del amor a la música. Por ello iniciamos Odyssey. Nuestra meta ha sido simple desde el inicio: ofrecer esta adictiva experiencia auditiva al verdadero mercado mundial. Tomamos esto como una misión y trabajamos exhaustivamente para hacer que la compra y posesión de nuestros equipos sea un disfrute y goce para el cliente. Esto a la vez nos pone en una posición más grata ya que no estamos en el mismo mercado sobre saturado y presionado para vender que otros muchos fabricantes.


No importa si uno prefiere estado solido sobre válvulas de vacío o viceversa, "híbridos" sobre diseños patentados y exóticos en papel, o cualquier cosa que sea. Llegamos al punto en que hay muchos y diversos gustos entre los amantes de la música y audiófilos. Diferentes niveles de conocimiento, sistemas de altavoces, prioridades, ambientes de escucha, habilidades físicas, etc., demandan diferentes amplificadores, esto es cierto. Aunque en verdad nosotros creemos que nuestros productos son sobresalientes dado su precio, no discutiríamos con la selección personal de alguien referente a diferentes diseños o gustos. Sólo les pedimos que nos evalúen imparcial y justamente, ello a cambio de lo que puede ser su mejor decisión de compra.


Sí, aún hay algunos buenos y honestos fabricantes de amplificadores, cada vez menos, pero la vasta mayoría de las compañías ni siquiera alcanzan hacia abajo la marca de $ 1,000 USD. Por ahí tal vez con la emergencia de China pueda haber algo, pero nosotros no gustamos de usar mano de obra casi esclava ni recibimos subsidios del gobierno para inundar el mercado exterior. Este nivel de $ 1 K USD no es necesariamente un número arbitrariamente escogido. De hecho es muy difícil diseñar y fabricar amplificadores con este precio en mente. Aún más grande es la voluntad que se necesita para realizarlo. Dejando a un lado el ego, la utilidad neta máxima no vale - para los fabricantes que en teoría podrían hacerlo - el trabajo para realizar un buen amplificador en este nivel de precio. Por otro lado, tampoco cualquiera puede diseñar productos sobresalientes en este rango de precio. Se necesitan conocimientos, talento y capacidad de escucha, afinación, y ajuste en un diseñador para poder lograrlo con un presupuesto limitado para cada diseño. Es más fácil diseñar un gran amplificador para venderlo en  $ 10,000 USD que uno de $ 1,000 USD. ¿No lo cree así?


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